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En la escuela 2016-12-15T11:48:31+00:00

En la escuela

Si a veces ya resulta difícil que los niños se laven bien las manos y se limpien bien después de ir al wc en casa, ¿cómo conseguir que mantengan unos buenos hábitos higiénicos en la escuela? (Especialmente si no han desarrollado sus habilidades tanto como a ti o a los profesores os gustaría.) Afortunadamente, no es tan difícil como crees. ¡Sigue estos útiles consejos!

¿CÓMO SE HACE?

Repasa con tu hijo estos consejos higiénicos. Le serán útiles cuando esté en la escuela y en cualquier momento.

• Cómo lavarse las manos:

– Utiliza agua y jabón, y frótate las manos para hacer espuma.

– Lávate la palma y el dorso de las manos, así como entre los dedos.

– Frótate las manos durante 15 segundos como mínimo y aclara bien.

• Cuándo lavarse las manos:

– Antes de comer

– Después de jugar.

– Después de ir al lavabo.

– Al volver de la escuela.

• Estrategias para limpiarse bien después de ir al lavabo.

– Después de ir al lavabo, límpiate con papel higiénico o la toallita hasta que salga limpio.

– Límpiate de delante hacia atrás.

– Lávate las manos al terminar.

La búsqueda de autonomía es un proceso que comienza desde el nacimiento, pero es a partir de los 2 años cuando los niños empiezan a ser conscientes de su necesidad de libertad. En ese momento, el papel de los padres ha de ser el de apoyarles con mucha paciencia, ya que los resultados no serán inmediatos. Kandoo de Dodot te presenta algunos consejos para que tu hijo vaya logrando pequeños objetivos y se sienta cada día más seguro.

QUÉ PIENSAN LOS NIÑOS

• Los niños no se preocupan por la higiene tanto como sus padres.

Muchos niños no entienden por qué es tan importante lavarse las manos (o limpiarse después de ir al wc). Lo que les interesa es jugar. Lavarse las manos o incluso ir al wc es “una pérdida de tiempo”

• Los niños no piensan en lavarse las manos o limpiarse después de ir al lavabo.

Tu hijo seguramente no piensa en absoluto en ello. En realidad, lo que está pensando es: “Acabemos con esto de una vez. ¡Quiero comer!” o “¡Lo único que quiero es jugar con mis amigos!”

• Los niños no se dan cuenta de que no se han limpiado bien hasta que es demasiado tarde.

Los niños acostumbran a no darse cuenta de que no se han limpiado bien después de ir al lavabo hasta que es demasiado tarde. Algunos todavía están aprendiendo y otros simplemente tienen prisa para volver a clase. Pero el problema es que posiblemente no se den cuenta de que no están del todo limpios hasta más tarde, cuando notan escozor o irritación en la piel.

• Los lavamanos y los aseos de la escuela pueden resultar extraños. Aunque la mayoría de los aseos de las escuelas están construidos a medida, algunos niños pueden sentirse incómodos con algunas cosas. Puede que el lavamanos o el wc sean demasiado altos y que los grifos sean distintos a los de casa, lo cual incomoda y desconcierta a los niños o simplemente no les resulta familiar.

CONSEJOS ÚTILES PARA LAVARSE LAS MANOS

En primer lugar, relájate. Recuerda que ésta es una fase por la que tu hijo tiene que pasar. La buena noticia es que tú puedes contribuir a que tu hijo se desenvuelva solo y adquiera unos buenos hábitos higiénicos.

• Habla con tu hijo

Si notas que tu hijo vuelve a casa con las manos sucias o que se resfría a menudo, puedes preguntarle si se lava bien en la escuela y repasar con él los momentos del día en los que es importante lavarse. Sin embargo, algunos niños se ponen a la defensiva cuando abordas el tema. El especialista en educación infantil de Kandoo, el Dr. Lawrence Cohen, recomienda el enfoque denominado “di lo que ves”. Puedes decir: “Vamos a asegurarnos de que estás listo”. Si el niño es más mayorcito y con más experiencia, puedes preguntarle: “¿Quieres comprobar tú mismo si has terminado?”. A medida que tu hijo se sienta más cómodo y seguro, puedes darle más intimidad para que se limpie por su cuenta.

• Repasad juntos los pasos que debe seguir al lavarse las manos.

Si tu hijo no se lava las manos correctamente, tal vez sólo necesita un repaso. Intenta de nuevo, y despacio, lavarte las manos con él. Repasa todo el proceso, pero de forma divertida. Canta una canción durante 15 segundos, mientras os enjabonáis. Procura que se formen muchas burbujas y asegúrate de que os frotáis la palma y el dorso de las manos. Lavaos las manos juntos diariamente y repasad los pasos en los que tu hijo pueda tener problemas.

• Habla con el maestro de tu hijo.

Pregúntale al maestro cuáles son las costumbres higiénicas de la escuela y cómo puedes ayudar a tu hijo a adquirir las habilidades necesarias. Pregúntale también cuándo se lavan las manos los niños y cuándo van al lavabo. Cuanto más informado estés, más podrás ayudar a tu hijo. Asimismo, puedes explicarle al maestro los problemas que tiene tu hijo a la hora de ir al lavabo.

• Da ejemplo de buena conducta higiénica.

Tu hijo aprenderá mucho viéndote a ti. Tú o la persona que esté a cargo de tu hijo deberíais lavaros las manos al llegar a casa, antes de las comidas, cuando alguien esté resfriado y después de jugar.

• Introduce los temas relacionados con la higiene en los juegos.

Ser niño es jugar. Si tu hijo está manteniendo una conversación con uno de sus peluches, puedes sugerirle que le enseñe a lavarse las manos. Intenta hacer lo mismo con la limpieza después de ir al servicio y deja que tu hijo realice la actividad con un muñeco. Puede sonar un poco tonto, pero funciona.

• Anima a tu hijo a ser el maestro en materia de higiene.

“Si tu hijo tiene problemas para recordar cómo debe lavarse las manos o limpiarse después de ir al servicio, en lugar de decirle lo que tiene que hacer, puedes animarle a que lo explique él mismo a un peluche o a una muñeca. Coge su osito y di: ‘El osito necesita un poco de ayuda para ir al baño.’ o ‘El osito ha olvidado cómo debe lavarse las manos. ¿Puedes ser su maestro y explicarle lo que tiene que hacer? Eres tan buen maestro.’ En caso necesario, formula preguntas orientadoras como: ‘¿Se ha enjuagado durante 15 segundos, el osito?’ o ‘¿Necesita ayuda para limpiarse?’ De esta forma tu hijo tomará la iniciativa y aprenderá enseñando. Y tú descubrirás qué es lo que sabe.