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La hora del baño 2016-12-15T12:21:29+00:00

La hora del baño

A veces la hora del baño puede suponer un choque cultural entre padres e hijos. Los padres quieren meter a los niños en la bañera, lavarlos y sacarlos de nuevo. Los niños, en cambio, a menudo no quieren entrar en la bañera y, una vez dentro, no quieren salir. Estas creativas estrategias pedagógicas para la hora del baño te ayudarán a convertir las peleas en risas y harán que tu hijo se lave solo.

NOCIONES BÁSICAS SOBRE LA HORA DEL BAÑO

Repasa con tu hijo estos consejos higiénicos. Algunas nociones básicas sobre la hora del baño… para los niños:

– Utiliza jabón y champú.

– Aclara bien con agua para quitarte todo el jabón del cuerpo.

– Cierra los ojos y la boca cuando te laves el pelo.

– Permanece sentado en la bañera. No te levantes ni saltes porque podrías caerte.

– Sécate bien con la toalla.

• …para los padres:

– La temperatura del agua caliente no debe ser superior a 37º.

– Abre tú mismo el grifo del agua caliente para evitar accidentes. No dejes que los niños toquen el grifo.

– Antes de que tu hijo se meta en la bañera, comprueba la temperatura del agua tocándola con el interior de la muñeca o con el codo o midiéndola con un termómetro de baño.

– Enseña a tu hijo a lavarse, aclararse y secarse bien todas las partes del cuerpo.

– Como medida de seguridad, no salgas del cuarto de baño mientras tu hijo esté dentro de la bañera.

– Cuida de que no haya aparatos eléctricos cerca de la bañera.

QUÉ PIENSAN LOS NIÑOS

¿Te preguntas por qué a tu hijo no le gusta bañarse? Comprender lo que piensan los niños puede ayudarte a que la hora del baño sea más fácil para todos.

• Recuerda que para los niños bañarse no es tan importante como para los padres.

Para los niños estar limpios no es tan importante como lo es para ti. Tal vez tu hijo piensa: “¿Por qué te preocupa tanto que me bañe? ¡Ya lo haré mañana!”

• Ten en cuenta que a tu hijo puede gustarle jugar en la bañera; eso no significa que le guste lavarse.

A los niños normalmente les encanta jugar en la bañera, durante todo el tiempo y de la forma que les apetece. Por eso, puede que tu hijo piense: “¿Por qué no puedo seguir jugando? ¿Realmente tengo que lavarme el pelo y enjabonarme el cuerpo? ¿Por qué?”

• Recuerda la sensación que te producía bañarte cuando eras pequeño.

A veces los niños no quieren bañarse porque les resulta desagradable. Algunos tienen la cara y los ojos especialmente sensibles, otros son muy sensibles a la temperatura del agua o a la aspereza de las toallas. Tal vez tu hijo piensa: “¡No quiero lavarme el pelo porque me duelen los ojos y el agua está demasiado caliente!” ¿Te pasaba lo mismo cuando eras pequeño? ¿Recuerdas la sensación que te producía el hecho de que te entrara jabón en los ojos?

• Piensa que a algunos niños les da miedo sumergir la cabeza debajo del agua.

Algunos niños tienen un miedo terrible a mojarse la cabeza, lo cual puede ser frustrante para los padres cuando están cansados. Es posible que tu hijo piense: “Si me mojo la cabeza, no podré respirar.” “Una sola experiencia en la que el niño no haya podido respirar momentáneamente porque le ha entrado agua en la tráquea puede producir un trauma duradero,” explica el Dr. Lawrence Cohen, especialista en pedagogía de Kandoo. “Aunque los temores relacionados con el hecho de bañarse pueden persistir durante algún tiempo, también pueden solucionarse,” asegura el Dr. Cohen.

• El rechazo a bañarse puede significar que tu hijo quiere que le ayudes.

Algunas veces, los niños que han aprendido a bañarse solos oponen todavía resistencia porque quieren que estés a su lado aunque no necesiten tu ayuda. Tal vez tu hijo piensa: “Echo de menos los momentos en que jugábamos en la bañera, así que ¡no pienso bañarme!”

CONSEJOS ÚTILES

Gracias a estas estrategias la hora del baño será un placer y tu hijo aprenderá a bañarse sin tu ayuda.

• Convierte la hora del baño en un ritual para antes de acostarse.

Para evitar peleas, baña a tu hijo cada día a la misma hora, a la hora que tú hayas fijado. No le preguntes si quiere bañarse, a menos que realmente quieras saber su opinión. De lo contrario, provocarás una lucha de poder entre tú y tu hijo. Tomar un baño antes de acostarse ayuda a la mayoría de los niños a relajarse.

• Echa una carrera con tu hijo hasta el cuarto de baño.

Si tu hijo no quiere bañarse, corre tras él por toda la casa un par de veces. O echa una carrera con él hasta la puerta del baño. Estas actividades pueden acabar en risas en lugar de peleas.

• Enseña a tu hijo a lavarse el pelo y todo el cuerpo.

A pesar de que hayas bañado a tu hijo miles de veces, tal vez nunca le has enseñado a lavarse. Muéstrale cómo se tiene que aclarar bien (el pelo y el cuerpo) y explícale por qué es importante. Para repasar los pasos que deben realizarse, puedes decirle a tu hijo que lave un juguete, una muñeca o un animal de plástico. Mientras el niño lava a su juguete, haz hincapié en los pasos más importantes, como mojarse el pelo antes de aplicarse el champú.

• Deja que tu hijo se haga cargo de la esponja dentro de la bañera.

De una forma positiva y dinámica, esta simple acción hará que tu hijo se sienta responsable. (Tú supervisas pero es tu hijo quien se lava.) Este método animará a tu hijo a que empiece a bañarse sin tu ayuda e incluso evitará protestas. Al motivar a tu hijo para que se bañe solo también le ayudas a vencer sus miedos.

• Aunque tu hijo empiece a ser independiente, no le dejes solo.

Aunque tu hijo empiece a desenvolverse solo, todavía te necesita para que le proporciones seguridad y compruebes el trabajo. (¡Asegúrate de que se moja el pelo antes de aplicarse el champú!) Mantenerte cerca de tu hijo es una buena forma de demostrarle que apoyas los progresos que está haciendo. Durante mucho tiempo después de que los niños ya son capaces de bañarse solos, todavía les gusta (y a menudo necesitan) tu compañía.

• Tómatelo con calma y manteneos unidos.

Si a tu hijo le asusta la bañera, tómate algún tiempo para estar con él y jugar antes de echar mano al jabón. No quieras acabar lo antes posible porque sólo provocarás una pelea. En realidad, meter prisa a tu hijo puede prolongar todavía más la hora del baño debido al enfado que causarás. Si tu hijo está asustado, dale la oportunidad de decir “Preparados, listos, ya” antes de empezar a bañarle.

• Baña a tu hijo alguna vez sólo por placer.

Si notas que tu hijo (y tú) tenéis terror a la hora del baño, intenta bañarlo alguna vez simplemente para pasarlo bien. Deja que tu hijo ponga las normas, como por ejemplo: “Nada de jabón”, “Nada de champú,” “Ningún límite de tiempo” e incluso “Vamos a mojar a papá”. Un par de experiencias agradables pueden ayudar a un niño asustado a olvidar todas sus aprensiones. Un baño divertido también es perfecto para que el niño practique sus habilidades para lavarse con su muñeca o juguete preferidos.

A menudo los niños no comprenden la importancia que tiene lavarse las manos y algunas veces simplemente están demasiado ocupados. Kandoo de Dodot te proporciona consejos útiles y estrategias para que lavarse las manos se convierta en una actividad divertida para tu hijo.