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Nos lavamos las manos 2016-12-15T12:25:40+00:00

Nos lavamos las manos

¿Estás buscando la forma de que tu hijo se lave las manos cuando se lo mandas e incluso sin pedírselo? ¡Pon en práctica hoy mismo estas útiles estrategias!

CÓMO LAVARSE LAS MANOS

Repasa con tu hijo estos consejos higiénicos. Le serán útiles cuando esté en la escuela y en cualquier momento.

• ¿Qué hay que hacer?

– Utiliza agua caliente y jabón y frótate las manos para hacer espuma.

– Lávate la palma y el dorso de las manos, así como entre los dedos.

– Frótate las manos durante 15 segundos como mínimo y aclara bien.

– Sécate las manos con una toalla limpia.

• ¿Cuándo hay que lavarse?

– Antes de comer.

– Después de jugar fuera y al regresar de la escuela.

– Después de ir al servicio.

– Cuando tú (o alguien que ha estado contigo) está resfriado.

• Recuerda

– Utiliza un taburete para que tu hijo llegue al grifo.

– Regula tú mismo el agua caliente de modo que tu hijo no pueda quemarse. Los niños de 2 a 3 años nunca deben abrir el grifo solos.

QUÉ PIENSAN LOS NIÑOS

¿Te preguntas por qué los niños no se lavan las manos cuando se lo mandas? Y ¿cómo conseguirás que tu hijo se lave él solo las manos? Empieza enfocando la situación desde la perspectiva de tu hijo.

• Piensa que tu hijo también tiene cosas importantes que hacer.

Es posible que tu hijo piense: “Siempre me pides que me lave las manos cuando me lo estoy pasando bien. No me metas prisa, por favor, ¿no ves que estoy jugando?” Algunos niños incluso mienten y dicen que se han lavado las manos sólo para poder seguir jugando.

• Recuerda que es divertido ensuciarse, y que también puede serlo lavarse.

Tal vez tu hijo piensa: “Me gusta jugar con las manos y ensuciarme”. ¡Pero puedes recordarle que también le gusta jugar con el agua!

• Ten en cuenta que los niños no entienden sobre los contagios de resfriados.

Cuando le dices a tu hijo que se lave las manos para no coger un resfriado, posiblemente no entienda qué quieres decir. Los niños acostumbran a vivir “al día”, sin preocuparse de si mañana estarán enfermos. También puede que tu hijo piense: “¿Microbios? ¿Qué microbios?” o “¿Cómo se puede coger un resfriado a través de las manos?”

• Recuerda que, aunque tu hijo sea independiente, es posible que todavía te necesite.

Tal vez tu hijo piensa: “Me gusta aprender a hacer las cosas solo, pero todavía necesito que me hagas compañía”. Y la expresión “no puedo” puede significar “necesito tu ayuda” o “echo de menos la intimidad que había entre nosotros cuando me ayudabas”.

Consejos útiles para lavarse las manos

A continuación te ofrecemos algunos consejos para animar a tu hijo a que se lave las manos, incluso sin que tú se lo ordenes.

• Paso a paso

El objetivo es que tu hijo se acuerde de lavarse las manos y de cómo se hace, y que tome la iniciativa sin que tú tengas que decirle nada. Sigue los pasos indicados en el apartado “Cómo lavarse las manos” y lávate las manos con tu hijo cada día a la misma hora. Pero tómate las “lecciones” con calma. Anima a tu hijo a avanzar un poco más cada vez y no pidas la perfección.

• Divertíos

Procura que lavarse las manos sea un juego y no un suplicio. Puedes llenar de burbujas el lavamanos mientras os enjabonáis. Para asegurarte de que tu hijo se frota las manos con jabón durante el tiempo suficiente, contad juntos hasta 15 o cantad la canción preferida de tu hijo. También puedes componer tu propia canción y cantarla.

• Ayuda a tu hijo con una actitud positiva.

Conseguir que tu hijo haga las cosas solo es un proceso largo. En lugar de corregirlo o regañarlo, puedes decirle: “Muy bien. Ya sabes abrir el grifo y aclararte las manos. Ahora vamos a intentarlo con jabón”. No esperes que tu hijo recuerde todos los pasos a la primera. Felicítalo por lo que ha hecho bien en lugar de centrar tu atención en lo que está mal. Así le ayudarás a adquirir confianza en sí mismo.

• No seas demasiado perfeccionista.

Estar demasiado pendiente de cada uno de los pasos o acciones puede resultar contraproducente. Si diriges toda la actividad, tu hijo no aprenderá a desenvolverse solo. Por otro lado, si le dejas completamente solo, puede que no aprenda a lavarse las manos de forma correcta. Detente y estudia cuál es el mejor enfoque. Cuando se trata de lavarse las manos, ¡siempre hay una próxima vez!

• Lavaos las manos juntos.

En lugar de decir: “¿Ya te has lavado las manos?” prueba con “Vamos a lavarnos las manos. ¡Ya es casi la hora de comer!” Si haces esto todos los días, quizá tu hijo empiece poco a poco a lavarse las manos sin que tengas que ordenárselo.

• Dile a tu hijo que enseñe a lavarse las manos a su muñeca o a su peluche favorito.

A los niños les encanta jugar a “papás y mamás”. Pídele a tu hijo que enseñe a lavarse las manos a una muñeca o peluche y que le explique por qué es importante hacerlo. Puedes hacer el papel de alumno y decir: “No quiero. Estoy jugando.” O incluso hacer un poco el tonto y preguntar: “¿El jabón se pone en la cabeza?”

• No riñas a tu hijo si no se lava las manos bien o con regularidad.

Muchos niños (especialmente los que se hallan en la etapa de preescolar) todavía están aprendiendo esta habilidad. En lugar de regañar a tu hijo puedes decir: “Déjame ver si tus manos están súper limpias.” De esta forma centras tu atención en lo que es importante – la limpieza – y no en el hecho de que tu hijo haya olvidado lavarse las manos.

• ¡Puedo hacerlo solo!

“El deseo natural de los niños de convertirse en chicos mayores les motivará a aprender las habilidades que son necesarias para lavarse las manos solos. Siempre que sea posible, dale a tu hijo la oportunidad de elegir, por ejemplo: ‘¿Qué canción quieres cantar mientras nos lavamos las manos?’ o ‘¿Qué toalla quieres utilizar?’” “La confianza de los niños en sí mismos y sus habilidades no siempre coinciden. Estar cerca de tu hijo puede marcar una gran diferencia. Resulta paradójico que hacer las cosas con tu hijo le ayude a hacerlas solo; sin embargo, al dar a los niños la sensación de seguridad, estamos fomentando su independencia. Pronto tu hijo dirá: ‘Ya soy mayor y puedo lavarme las manos yo solo sin que nadie tenga que recordármelo.’”