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Vamos al lavabo 2016-12-15T12:35:25+00:00

Vamos al lavabo

Es cierto, a nadie le gusta hablar de ello, pero ¿qué puedes hacer cuando tu hijo finalmente ha dejado atrás los pañales y ya utiliza WC, pero no se limpia bien al terminar? “En primer lugar, relájate”, afirma el Dr. Cohen, experto en educación infantil de Kandoo (autor de ‘Playful Parenting’), “se trata de una etapa normal por la que pasan los niños entre los 2 y los 5 años; sin embargo, se les puede enseñar a desarrollar este hábito de higiene paso a paso”. A continuación Kandoo de Dodot te muestra algunos consejos que ayudarán a tu hijo (y a ti) a conseguirlo.

NOCIONES BÁSICAS SOBRE LA LIMPIEZA DESPUÉS DE IR AL WC.

Repasa con tu hijo estos consejos higiénicos. Le serán útiles cuando esté en la escuela y en cualquier momento.

• Explica a tu hijo los siguientes hábitos higiénicos:

– Después de ir al lavabo, límpiate hasta que el papel higiénico o la toallita salgan limpios y secos. Las niñas tienen que limpiarse de delante hacia atrás.

– Pregunta a tus padres si puedes tirar las toallitas al wc.

– No olvides tirar de la cadena.

– Lávate las manos con agua y jabón.

– Ahora sécate las manos.

– ¡Ya estás listo!

QUÉ PIENSAN LOS NIÑOS

¿Te preguntas por qué tu hijo todavía no sabe limpiarse después de ir al lavabo? Puede resultarte útil ponerte en su lugar para comprender sus dificultades.

• Piensa que tu hijo podría sentirse presionado por “hacerse mayor”.

Ir al WC es una actividad de mayores. Y tal vez ésta no sea la única actividad de niño mayor que tu hijo tiene que realizar por primera vez. A esta edad los niños a menudo tienen un nuevo hermanito, empiezan a ir a la escuela y abandonan el biberón, todo al mismo tiempo.

• Recuerda que algunos niños no se preocupan demasiado por la limpieza.

Algunos niños no se preocupan demasiado por la limpieza y no se dan cuenta de que van sucios. Es posible que tu hijo piense: “¿Por qué te preocupas tanto por eso? ¿Cuál es el problema? Ya me bañaré después”. Otros niños sencillamente no se dan cuenta de la importancia de la higiene hasta que sufren una erupción cutánea, pero entonces tampoco podrán establecer una relación entre una cosa y la otra si tú no les ayudas.

• Ten en cuenta que tu hijo podría estar “demasiado ocupado” para limpiarse.

Ir al WC y limpiarse a fondo al terminar aparta a los niños de lo más importante que hay en la vida: ¡jugar!

• Piensa que tu hijo quizá aún no sepa cómo limpiarse él solo.

Puede que tu hijo piense: “Quiero hacerlo solo, ¡pero no sé cómo!” Algunos niños no admiten que todavía necesitan un poquito de ayuda. Especialmente los niños mayores sienten que ya no deberían necesitarte, pero aún no saben cómo limpiarse solos.

CONSEJOS ÚTILES PARA IR AL LAVABO

Con estas estrategias animarás a tu hijo a ir al lavabo él solo.

• Averigua si tu hijo está preparado para aprender.

Algunos niños enseguida se acostumbran a ir al lavabo, pero tardan más tiempo en aprender a limpiarse al terminar. Los siguientes indicios indican si los niños están preparados:

– Muestran interés.

– Quieren intentarlo.

– Les gusta estar limpios.

– Si tú se lo sugieres, responden con un “claro”.

– Quieren tener intimidad en el baño.

– Saben cómo lavarse las manos y por qué es importante hacerlo.

• Explica a tu hijo cómo tiene que limpiarse tantas veces como sea necesario.

Explícale los pasos que tiene que seguir y anímalo a medida que los vaya llevando a cabo. Esto es importante tanto para los niños pequeños como para los más mayores, si descubres que no se limpian bien. Y a pesar de que ya le hayas mostrado todo el proceso a tu hijo, puede que necesite un poco de ayuda para hacerlo solo.

• Comprueba el resultado.

Cuando tu hijo ya sea casi independiente, puedes ayudarle a afianzar su habilidad mediante una comprobación. Pero examinar el trabajo no quiere decir que lo hagas tú. Puedes decir: “Vamos a asegurarnos de que estás listo”. Si el niño es más mayorcito y con más experiencia, puedes preguntarle: “¿Quieres comprobar tú mismo si has terminado?”. A medida que tu hijo se sienta más cómodo y seguro, puedes darle más intimidad para que se limpie por su cuenta.

• Felicita a tu hijo por el esfuerzo realizado.

Aunque tu hijo no se haya limpiado perfectamente, felicítalo por lo que ha hecho bien. Puedes decir, por ejemplo: “¡Ha sido un buen intento! La próxima vez trata de pasarte la toallita todas las veces que haga falta hasta que estés totalmente limpio”.

• Dale a tu hijo otras oportunidades de ensuciarse.

Si a tu hijo le gusta ensuciarse, deja que lo haga, pero que sea fuera del baño. De este modo le mostrarás que en el baño eres tú quien manda pero que en el cajón de arena del parque puede hacer lo que quiera y ensuciarse a su antojo. ¡Funciona!

• “Los niños aprenden nuevas habilidades practicando y eso lo hacen a través del juego”.

Así pues, conviértelo todo en un juego en el que tu hijo será el experto. Dile que haga de padre y que enseñe esta nueva habilidad a su muñeca o a su peluche preferido. Ten en cuenta que el juego puede resultar un poco tonto, pero todos podréis reíros un poco y es una forma estupenda de convertir una posible pelea en un ejercicio de aprendizaje divertido”.